

Modernas soluciones en la distribución de los lugares de trabajo, interesante para crear mayor independencia entre los distintos puestos, sin necesidad de obra.

Para delimitar espacios de trabajo permitiendo cierta privacidad entre puestos, sin impedir la comunicación entre los usuarios.

Permite la reconfiguración del espacio para adaptarlo a las necesidades cambiantes de la oficina. Su instalación se realiza de forma rápida y económica, sin afectar a la estructura de la oficina.
Al crear un entorno de oficina es preciso tener presente en todo momento que el
factor humano es, y seguirá siendo, el elemento más valioso de cualquier
organización.
Por lo tanto, el diseño de una oficina debe partir del análisis de las necesidades de las personas que vana a trabajar en ese espacio. El proyecto debe ser fiel, en todo su proceso y desarrollo, a esta premisa.
Un paso previo a la implantación en sí misma es la elección del local que satisfaga las necesidades de cada empresa y cumpla la normativa vigente. Resuelta esta cuestión, este estudio define un puesto de trabajo. Es decir, se establecen diferentes tipos de puestos de trabajo, se analizan las necesidades de archivo, reunión, comunicación, etc. Se contempla el número de personas, los departamentos que forman la empresa y cuál es su relación/comunicación.
Con estos datos preliminares podemos proceder a realizar la zonificación, que es la distribución en líneas generales de la oficina.
En la actualidad es necesario optimizar la utilización de espacios
mediante una gestión rigurosa y racional de la superficie
disponible.
Gracias a la implantación del mobiliario adecuado se consigue un ahorro
de espacio significativo y una mayor flexibilidad. Los distintos programas de
paneles Ofita permite diseñar oficinas abiertas y aseguran la
desaparición de espacios inútiles, incrementando la superficie
útil en más de un 20% frente a la separación por medio de
tabiques, habitual en oficinas cerradas.